La Felicidad siempre es el Camino

Querida amiga, querida hermana:

Te confieso que muchas veces he pensado -y estaba incluso convencida- de que el sacrificio era el camino.

Crecí escuchando esas tontas palabras como: » no hay felicidad sin sacrificio» » todo se logra a través en sacrificio» «el sacrificio vale la pena» «el esfuerzo y el sacrificio generan frutos” … y no te voy a mentir es cierto, es cierto que el sacrificio genera fruto.

La pregunta correcta sería si el fruto del sacrificio realmente genera felicidad, si es el camino más corto para tu verdadero desarrollo.

El camino de la felicidad podría ser  engorroso, no siempre vas a estar en la autopista del merecimiento del amor máximo, de la pasión, de la paciencia, donde todas las cosas que deseas se desarrollan tal y como lo deseas.  No voy a mentirte, no siempre es así. Podría ser que el camino de la felicidad te implique retos realmente importantes, retos con respecto a tu cuerpo, retos con respecto a tu mente, con tu salud, con tus ideas, con tu identidad. Tu verdadera y más profunda identidad.

Sin embargo también voy a decirte que ese camino, el camino de la felicidad realmente te va hacer transformarte como ser humano, realmente va a ser el horno que te va a convertir en la pieza cerámica más hermosa de todas, sin competencia.

El camino de la felicidad es siempre el camino correcto, aunque te presente los retos más incómodos, aunque todos critiquen tus decisiones aunque se quieran meter allí y decirte que no estás bien, que no es ese camino, que sonríes demasiado, que debes trabajar duro- que debe sudar lágrimas de sangre- No es cierto.

¿Cómo saber cuál es el camino de la felicidad? es muy fácil sigue tu corazón Escúchalo porque tu corazón es tu mejor Aliado, es tu mejor amiga (amigo), es el puente entre la razón y la acción, es la conexión que tenemos entre lo que venimos a ser realmente entre el propósito y la acción. Así que querida amiga, amigo solo te puedo desear una cosa en el mundo:

Que sigas el camino de la felicidad