Amor vs. Egoísmo

Cuando se mantiene una relación con alguien, las personas usualmente intentan sintonizarse con la forma en que su pareja se está sintiendo, con el fin de mantener la armonía entre los dos. Aunque esto es lo que nos venden como “amor”, en realidad representa una enorme desventaja, para los dos y para la relación misma, ya que lo verdaderamente sano es mantener la armonía dentro de ti con la fuente de la que provienes.  Infortunadamente, los amantes permiten que lo que su pareja piensa y la forma en la que se comporta, les desvíe de la alineación perfecta con quienes son en realidad, entonces se resigna la dicha personal que es paz y plenitud, por entrar en el mismo estado vibratorio del otro.

Te importa cómo te sientes?, te importa la otra persona?, si verdaderamente te importa su relación, deberías asegurarte de sentirte bien INCONDICIONALMENTE.  La otra persona puede tomarlo como que no te importa porque no le estás prestando atención, cuando en realidad está pidiéndote que bajes tu frecuencia tan severamente, que si lo hicieras, terminarías resentida con ella, pues obviamente, es la responsable de tu bajón emocional.

Sin embargo, cuando asumes tu poder y te sabes responsable 100% de todo lo que te haces a ti misma, cesas de dar el crédito a los demás.  El otro deja de ser una condición apremiante para tu estado emocional, entonces él o ella no tiene que “ser, hacer o decir” algo para que tú te sientas mejor.  Cuando cargamos al otro con la responsabilidad de hacernos felices, de llenar nuestras expectativas, estamos buscando el amor en el lugar equivocado al hacerle responsable de algo que sólo nosotros podemos llenar y con eso, condenamos la relación a su final, al resignar tu poder y colocar, sobre los hombros del otro, algo que en realidad es sólo tu responsabilidad.

Los votos de compromiso con alguien que amamos deberían decir algo como:
Tomo la responsabilidad completa de cómo me siento, te exonero completamente acerca de mi estado emocional.  Así mismo tu tomas la responsabilidad de cómo te sientes.  Esto significa que si estás de mal humor, no voy a ir contigo para tranquilizarte, pues al ser responsable de cómo me siento, debo estar atenta de mi estado emocional y si no te sientes bien, no tendrás mi atención completa.  Esto incluye mal humor, drogas/alcohol, abusos, insultos, violencia, depresión, sentimiento de víctima, amargadura, etc.

Infortunadamente nuestra sociedad dice que esto se llama egoísmo, que el amor ha de ser “incondicional” y si el otro se está pudriendo, tú debes descender hasta sus infiernos para rescatarlo.  En realidad bajar a los infiernos del otro, no sólo no  le ayuda (su estado emocional sólo puede controlarlo él con sus pensamientos), sino que además echamos a perder nuestro propio estado emocional y por ende, se reciente la relación.  Más que egoísmo es amor propio, incluso amor por el otro, reconocer que estar en armonía es nuestro estado original y ha de permanecer así.

Porque me amo y te amo te invito a mi cielo, pero si no quieres venir, respeto tu decisión de permanecer en el infierno, aquí estaré esperándote cuando quieras reconocerte. Dafne Arias